Las urgencias hospitalarias aumentan 25% en Navidad





La Navidad trae consigo reuniones con la familia y los amigos, compromisos sociales y compras que, en la mayoría de los casos, conducen a abusar de comida y bebida, y ocasionan gastos extraordinarios y un gran derroche de energía. Estos excesos pueden terminar por pasar factura. Empachos, ardores y pesadez de estómago e, incluso, vómitos, son algunos de los trastornos que se pueden padecer.

Además de las molestias pasajeras que provocan, no se debe olvidar que también pueden acarrear problemas más serios que terminen por dañar la salud. De ahí el aumento del 25% en las urgencias y los ingresos hospitalarios, principalmente debido a subidas de tensión, un mal contro de la diabetes, episodios de gota, o trastornos del aparato digestivo como gastritis, gastroenteritis, reflujos…

Además, en la comilona de Navidad o Año Nuevo se llegan a consumir de 2000 a 3000 Kcal, el equivalente a casi dos días de dieta normal, que puede tener como consecuencia una subida de peso de dos kilos, como afirman expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).


Recomendaciones de los expertos


Los médicos aconsejan a los enfermos crónicos, que pueden resultar más afectados por los excesos, que sean conscientes de las limitaciones de su enfermedad, y coman y beban con moderación.

También recomiendan a toda la población mantenerse activos en las vacaciones navideñas, y aprovechar el tiempo de ocio para ir de excursión a la montaña con la familia, pasear por el parque, montar en bicicleta, jugar con los niños al aire libre…

En esta época, tan típico es el abuso de comida como los excesos en el consumo de alcohol
La doctora en biología y especialista en nutrición y obesidad del IMEO, Alicia Gordillo, asegura que un error muy frecuente en esta época es permanecer casi en ayunas durante todo el día para compensar el exceso que cometeremos en la cena, y esto hace que lleguemos a la celebración con demasiado apetito y que nos cueste más controlar las cantidades que comemos. Además, cuanto más bajo sea el nivel de azúcar en la sangre, mayor es la absorción y el aporte calórico de los alimentos. Por esto, la experta aconseja que se hagan las comidas habituales repartidas a lo largo del día, para evitar sentarse a la mesa de la cena con un hambre desmesurada.

Desde la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) abogan por un consumo responsable de bebidas alcohólicas, y recomiendan beber despacio, aprender a conocer los límites personales, y alternar las bebidas alcohólicas con las que no contienen alcohol.

Es importante cuidar tanto el cuerpo como la mente, ya que las fiestas navideñas pueden llegar a causar estrés a muchas personas
Francisco Rodríguez Santos, neuropsicólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, recomienda que se eviten, durante las reuniones familiares y sociales, aquellos temas que puedan generar tensión o suscitar polémica.

Si el estrés emocional y la tristeza tienen su origen en la pérdida de un ser querido, es mejor no forzarse a realizar ninguna celebración y no intentar enmascarar los sentimientos.

La interrupción de los hábitos de vida diarios que suponen estas fiestas puede provocar trastornos leves en la salud, que se pueden resolver fácilmente evitando que lleguen a causar un daño más serio. Es posible disfrutar de la época navideña sin descuidar la salud.


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