Posteado por:
Lizzy
Administrador



Cómo crear una granja de hormigas






Se estima que en el mundo hay más de 14.000 especies diferentes de hormigas. Son insectos curiosos, muy organizados y eusociales, a los que nunca veremos viviendo en solitario. Observar el funcionamiento de su comunidad puede ser apasionante, y un recurso educativo estupendo para los más pequeños de la casa. En este artículo te contamos todo lo que debes saber acerca de las granjas de hormigas: su alimentación, cuidados, cómo construir el hormiguero, o qué opciones tenemos para hacerlo, entre otros consejos.

Características de las hormigas

Aunque todas comparten una morfología similar (cabeza, mesosoma y gáster) la realidad es que existen miles de especies distintas de hormigas alrededor de todo el mundo; y tienen presencia en todos los continentes a excepción de la Antártida, donde el clima helado impediría su supervivencia. Se trata de insectos muy organizados socialmente (eusociales), a los que no encontraremos viviendo en solitario, ya que siempre se agrupan en colonias. Cada individuo tiene una importante misión dentro del grupo, por lo que es apasionante observar el funcionamiento de la comunidad.

Silvia Abril, entomóloga en la Universidad de Girona y vicepresidenta de la Asociación Ibérica de Mirmecología, nos explica que es muy difícil cuantificar el número exacto de especies de hormigas que existen, “porque constantemente se están encontrando nuevas especies, por lo que el número puede variar mucho de un año a otro”. Sin embargo, en la actualidad hay identificadas de manera oficial un total de 14.097 especies de hormigas en todo el mundo aunque, según la entomóloga, “si añadimos las subespecies, la cifra asciende a más de 15.000”.

Raúl Martínez, biólogo, profesor del Colegio Villa de Móstoles y autor del libro Criar hormigas (Uno Editorial, 2011), utiliza las granjas de hormigas en sus clases y ha realizado diversos proyectos con ellas. ¿Qué podemos aprender observando una colonia de hormigas? Según él “podemos estudiar su organización social (¿Quién va a por la comida?¿Quién pone los huevos? ¿Quién cuida de las larvas?), su ciclo vital, el tipo de comida que más les gusta, qué tipo de ambiente les gusta más, cómo se organiza un hormiguero (dónde se sitúa la reina, dónde ponen la comida, dónde ponen la basura, dónde ponen las larvas, y cómo puede cambiar la distribución según la humedad), si duermen o no…”. Además, dice, “no está todo descubierto, así que seguro que podemos descubrir algo nuevo de estos animales a través de una colonia artificial”.







Nosotros mismos podemos crear en casa una granja de hormigas artificial. ¿Qué necesitamos para construirla? Pues lo primero que debemos tener claro es la especie de hormiga con la que vamos a crear nuestra colonia. Esto, según Silvia Abril, entomóloga experta en mirmecología de la Universidad de Girona, se debe a que “en función del tamaño de la especie ajustaremos el nido a sus dimensiones para que las hormigas se sientan cómodas. Además, si la especie tiene alguna característica especial puede entonces que tolere mejor unos tipos de nidos que otros”.

Así, si nos encontramos en la zona peninsular de España, por ejemplo, lo lógico para Guillermo Albert, estudiante de biología y reconocido aficionado a las granjas de hormigas, es empezar criando especies típicas de la región en la que vivamos. Y nos da varias opciones: “las especies más habituales de la península son Pheidole Pallidula, Lasius niger, o Messor barbarus. Esta última es la hormiga para principiantes por excelencia, se trata de la típica hormiga de campo que forma largas hileras en busca de granos. Son granívoras y vistosas, teniendo individuos desde el medio centímetro, hasta casi el centímetro y medio en el caso de los grandes cabezones, que además tienen la cabeza roja”.

Requisitos para crear tu granja de hormigas

Una vez que tenemos decidida la especie, necesitaremos un hormiguero donde alojarlas. Desde la experiencia de Raúl Martínez, “los hormigueros que mejor funcionan son los de material acrílico hechos en tres capas; es el material más limpio y que nos permite ver mejor a las hormigas, y además son desmontables. También se pueden hacer de escayola o de arena, pero suelen ser más sucios, y puede haber problemas si no controlas bien la humedad”.

En esto coincide la vicepresidenta de la Asociación Ibérica de Mirmecología, quien incide en la importancia de usar un substrato que proporcione unas buenas condiciones de humedad para el interior del nido, pero que no genere hongos (principal peligro en los nidos artificiales)”. También, añade, “se puede optar por no poner substrato y humedecer el nido con otros materiales, como por ejemplo trocitos de esponja verde humedecida de esa que sirve para anclar las flores de plástico”.

Tanto el tipo como el coste de tu granja de hormigas varían en función de múltiples factores. Para Silvia Abril “el presupuesto depende de los accesorios que queremos tener en el nido (bebederos, zona de forrajeo más o menos extensa, nidos con múltiples cámaras…), y de si lo vamos a construir nosotros mismos o lo vamos a comprar ya hecho”.

En la red encontramos webs especializadas en la venta de nidos para la cría de hormigas (se venden kits de iniciación por menos de 30 euros), así como de todos los accesorios que se quieran usar pero, según señala Silvia, un nido de hormigas también se puede crear fácilmente en casa “usando simplemente un recipiente donde meterlas (por ejemplo, un tupperware con cierre hermético y que sea transparente para poder ver a las hormigas, o una caja de plástico transparente), una buena fuente de humedad (hay varios sistemas, por ejemplo, forrar con yeso una parte de la caja donde se van a meter las hormigas y humedecerlo periódicamente con un cuentagotas)”.

Es importante para la entomóloga usar un buen método antifugas para que las hormigas no se escapen: “podemos cubrir los bordes con aceite mineral, usar un producto conocido como fluon, de venta a en tiendas especializadas en la construcción de hormigueros en la web, o talcohol, que es una mezcla de talco y alcohol”. Las posibilidades son infinitas, Silvia incluso nos habla de hormigueros que se pueden realizar con una impresora 3D a partir de una caja de cds. “Por 10-20 euros puedes montar un nido de hormigas”.





Para iniciar la granja de hormigas en casa necesitamos una reina fecundada que recojamos cuando se realicen los “vuelos nupciales” de dicha especie. Podemos consultar por Internet las fechas de estos vuelos. “En el caso de Messor barbarus, por ejemplo, vuelan en otoño, después de las lluvias, y suelen salir a cientos de miles, por lo que es bastante fácil recoger algunas.

Una vez la tengamos, tendríamos que ponerla en un tubo de ensayo llenando alrededor de un tercio con agua, poniendo un algodón apretado de forma que quede humedecido, pero sin que pueda derramarse (nos interesa que se mantenga una cierta humedad simplemente), y sellando el tubo con otro algodón menos apretado para evitar que se nos escape”, explica Guillermo Albert, estudiante de biología y reconocido aficionado a las granjas de hormigas.

El tiempo de desarrollo de una colonia de hormigas depende de la especie, de las condiciones de temperatura, y del alimento que tengan los individuos. Según Guillermo, “si decidimos recoger nuestra propia reina fecundada de la especie Messor barbarus, deberemos tener en cuenta que hay que esperar hasta la primavera para que ponga huevos, y podríamos tener que esperar hasta junio del año siguiente para ver nacer las primeras obreras. Si se trata de Lasius niger o Pheidole pallidula, podremos recoger reinas en junio/julio, y empezarán a criar inmediatamente. Una vez empieza a crecer la colonia, si están bien alimentadas y en buenas condiciones, pueden crecer más rápidamente y ser varios cientos en un par de años”.

Silvia Abril, entomóloga y vicepresidenta de la Asociación Ibérica de Mirmecología añade que “las reinas y larvas necesitan una dieta con proteínas para poder poner huevos y crecer (en el caso de las larvas), y temperaturas altas (22-28ºC dependiendo de la especie) hacen que la tasa de puesta de las reinas y la velocidad a la que crecen las larvas sea más alta. En condiciones óptimas, una reina sola puede empezar a tener obreras en su nido en un par de meses”.

0 Comentarios


Cargando comentarios espera un momento...
No tienes permisos para comentar.

Para poder comentar necesitas estar Registrado. O.. ya tienes usuario? Logueate!
Ir al cielo